Bizcocho forrado de chocolate

Etiquetas

, , , , ,

A esto se le podría llamar tarta, y desde luego que lo parece. Además, aviso, es buenísimo y muy fácil de hacer.

Lo primero es cocer uno de esos bizcochos que llevan yogur:

En un cuenco se baten tres huevos, se le añade un yogur (de los normales, nada de fantasías, aunque valen todos), se bate otro poco, y a la masa resultante se le añade la cantidad de aceite que quepa en el vasito del yogur; puede ser de girasol o de oliva o mitad y mitad. Luego dos veces el contenido del vaso del yogur con azúcar, y tres con harina.

Esta masa se bate (o se mezcla bien) de forma que quede compacta y sin grumos, y a continuación se le añaden dos o tres peras (de las de agua) peladas y más o menos picadas; mejor que estén bastante maduras.

El contenido del cuenco (la masa con las peras picadas) se vierte en un molde de horno y se cuece como cualquier bizcocho: a horno no muy fuerte (a 150º sólo por debajo) durante media hora o tres cuartos. Se mira de vez en cuando y se le mete una aguja, y cuando el bizcocho aún está medio blanducho, pero la aguja sale seca, se saca del horno y se deja enfriar. Este bizcocho no lleva levaduras ni nada de eso, luego no sube y se desborda del molde ni al final queda esponjoso.

Se le deja reposar en la nevera (está mejor de un día para otro), y el día que se vaya a comer se desmolda en una bandeja, se le corta por la mitad haciendo dos partes, la de arriba y la de abajo, y sobre la de abajo se echa la mitad del relleno.

Relleno: en un cazo se funden (a fuego muy lento) dos o tres tabletas de chocolate negro (unos 300 g), a las que se añade un poquitín de agua, otro poquitín de leche y uno o dos chorros de coñac (o de ron). También se puede añadir un poco de azúcar, según se vea cómo está de amargo; para ello, se prueba esta masa.

Una vez dispuesta una buena capa de chocolate sobre la parte de abajo del bizcocho, que se puede alisar con una cucharilla, se coloca encima la parte superior procurando que no lo aplaste demasiado, y una vez montado todo, se recubre con el resto del relleno, la masa de chocolate, cubriéndolo por completo, incluidos los laterales.

En esta foto se ve cómo queda:

Parece que luce poco, pero es que el chocolate es muy oscuro y no sale bien en las fotos.

Se deja reposar en la nevera hasta la hora de comérselo, y cuando se sirva se parte verticalmente en lonchas como cualquier bizcocho. Este es el aspecto que tiene el corte…

… que parece mazapán. Si se cuece menos (que la de la imagen) queda más cremosa por dentro, que a muchas personas les gustará más.

Ya me contaréis si os habéis chupado los dedos o no.

AQUÍ y AQUÍ se habla de asuntos de cocina española, y además, si quiere ver otras cosas (libros de varias clases, aunque sobre todo novelas de aventuras), hay que ir a ESTE ENLACE.

Anuncios

Para interesados en cocina española

Etiquetas

, , , , , , , , ,

¿A que no sabes hacer tortilla de patata?, pero hacerla en serio, me refiero, como hay que hacerla. (Si sabes no digo nada.) ¿Y cocido castellano, español, madrileño, visigodo…, que los cuatro —y muchos más— son el mismo? ¿Y qué me dices del pisto, compendio de todas las esencias? ¿Y del gazpacho o del salmorejo? Tiene gracia pensar que el pisto y el gazpacho son cosas parecidísimas (cebolla, ajo, pimiento y tomate…) y auténticos comodines para quien esté interesado en comer bien, es decir, cosas buenas y bien hechas.

Si quieres aprender algo sobre ello puedes echar una ojeada a ESTA PÁGINA, y si te quieres esmerar por completo, MIRA ESTO.

Además, ¿quieres ver fotos? Pero fotos fotos, ¿eh?, sin tonterías. Pues mira AQUÍ o AQUÍ.

¿Y qué me dices de ESTO, que ya es el colmo?

Y además ESTO, novelas históricas y no tan históricas (aunque ya se sabe que esto de los libros es sólo para elegidos).

 

 

Salmorejo

Etiquetas

, , , , , ,

El salmorejo es una joya de la cocina española (andaluza, manchega, extremeña) que, como es lógico, en cada casa, en cada pueblo, en cada provincia, lo hacen de una manera, aunque suele ser muy parecido y siempre está bueno.

En esencia es tomate, pan, ajo, aceite de oliva y sal. Las proporciones pueden variar, pero viene a ser algo así:

Media barra de pan, kilo y medio de tomates, cinco o seis dientes de ajo y 200 c.c. de aceite. Sal a voluntad.

Lo mejor para hacerlo es una túrmix (o una termomix), pero con una minipimer se puede hacer también. Se convierte todo en un puré espeso, y listo. Se sirve frío, claro está, de nevera, y por encima se adorna con huevo duro y jamón, todo picado, y un chorrín de aceite de oliva.

Durante estos meses de mayo y junio he tomado varios en lugares diversos de la geografía española, y en todas partes lo sirven en plato sopero (como el de la foto). Tiene una ventaja sobre el gazpacho, y es que, por lo que sea, no lo hay de tetrabrick, porque también he tomado algún gazpacho, y en varios lugares me lo han dado de conserva (!).

Una alternativa a esto del salmorejo es poner menos pan (la mitad de lo dicho o menos) y añadir una manzana verde sin pelar (con la piel), aunque partiéndola en cuatro y quitándole el centro.

Más cosas de cocina hay AQUÍ y AQUÍ, y acción y aventura de Camargo Rain, que tampoco es una tontería, AQUÍ.

Y fotos de última hornada sobre la geografía española, AQUÍ.

Crucita y yo, la novela de las tres sinopsis

Etiquetas

, , , ,

Crucita y yo es una de mis novelas. No diré que la preferida, porque preferidas lo son todas (en esto sucede como con los hijos), pero me parece que tiene un pase. Sin embargo, por eso de que los árboles no dejan ver el bosque, no ha llegado a los lectores de la forma que había planeado: hay demasiadas novelas en este planeta, y resulta difícil que una sobresalga.

Bueno, pues por añadir algo diré que de ella se pueden hacer múltiples sinopsis. Por ejemplo, estas tres:

Crucita y yo

Esta es la vida de dos hermanas. La mayor se llama Nastasia, que con su madre emigró a la capital del reino cuando era pequeña. Veinte años después su madre volvió a quedar embarazada y tuvo otra hija, Crucita.

Las mujeres de este libro son fantásticas: Nastasia, Crucita, la abuela de las niñas, la madre, la tía Conchita –personaje de carácter…

Entre los hombres, en cambio, hay de todo. Del padre, mejor será no decir nada. El Rockero —el Rockero solitario—, el novio de Nastasia, es de lo que no hay, y los novios de Crucita son dos: Atahualpa, el bueno, y Rafa, del que igualmente callaremos.

Parece sencillo, pero no lo es tanto. Durante casi 700 páginas sucede de todo…, aunque no me tomaré el trabajo de destriparla: el que quiera enterarse, que la lea.

Lo anterior es un resumen sucinto, al alcance de todos los públicos, de lo que en las páginas del libro se cuenta. Sin embargo, esta labor (una síntesis de la narración) se puede abordar de mil maneras, y para que se vea que lo que digo es cierto y todo es cuestión de echarle más o menos fantasía al asunto, he aquí otra:

Crucita y yo

Crucita, niña rizosa, poetisa, trigueña, ojizarca…, y lo que es más, chavala espectacular, parlanchina a más no poder y señalada por el dedo del Cosmos, que no es cosa que se vea todos los días. Ser privilegiado, en suma, cuyas andanzas son largas y enrevesadas, sí, muy aparatosas y teatrales, y movidas…

Crucita, a quien también se conoció como Maricruz (pero eso no se dice porque es nombre de gallina), o como rubia, bella durmiente, niña pequeña, especie de maciza y otros muchos adjetivos del mismo tenor, nació de unos seres que se querían; vivió a cuerpo de rey toda su vida; se reprodujo, aunque no sin dificultades, y enfiló el camino hacia adelante con la satisfacción del deber cumplido.

¿Aún me escuchan…? Pues les voy a decir más. Palabras acabadas en culo hay muchísimas, casi todas de cuatro sílabas, y las principales son: báculo, cenáculo, pináculo y tabernáculo; vernáculo, espiráculo y oráculo; o bien, espectáculo, habitáculo, tentáculo y obstáculo…

 

Pero no queda aquí la cosa, sino que…

Crucita y yo es una novela, pero Crucita, su insigne protagonista, es una niña de las que no se ven –imagino que eso ha quedado claro–, aunque además es…

 C arismática

R ecomendable

U fana

C aradura

I lustrada

T eatrera

A tractiva

 Y uxtapuesta

 Y

O ptimista

 

 

Otros libros de Camargo Rain en Amazon pueden verse aquí:

https://www.amazon.es/Camargo-Rain/e/B019RODFL0

 

Fundamentos de la historia de España

Etiquetas

, , , , , , , , ,

A muy grandes rasgos, se puede dividir en tres partes la historia del último millón de años en la península ibérica. De ellas, la primera, de la que no sabemos prácticamente nada, dura 988.000 años, es decir, casi todo este tiempo. La segunda, que iría desde el 10000 a.C al 1000 a.C., constaría de 9.000 años, larguísimo período, y por último, la tercera, de la que conocemos bastantes cosas, dura los últimos 3.000 años, desde el 1000 a.C. hasta la actualidad.

Tomando esto como criterio podríamos hablar de El principio, primera parte. Los pobladores sedentarios, es decir, el período en el que las personas, por imperativo de la agricultura y la ganadería, se asientan en el territorio (antes fueron errantes), época en que se ponen las bases de la sociedad que conocemos, y los últimos 3.000 años, cuando se desarrolla la sociedad hasta llegar al momento que vivimos.

Esta última parte se puede dividir a su vez en siete etapas, que son: La llegada de los pueblos de oriente; Las primeras invasiones (las de cartagineses y romanos); La época visigoda; La época musulmana; La España cristiana; La edad de oro y La España moderna.

La cronología, más o menos aproximada, de los últimos 3.000 años es la siguiente:

Los pueblos de Oriente; 1000 a 500 a.C. = 500 años

Cartagineses y romanos; 500 a.C. a 400 = 900

Época visigoda; 400 a 700 = 300

Época musulmana; 700 a 1000 = 300

España cristiana; 1000 a 1500 = 500

Edad de oro; 1500 a 1700 = 200

España moderna; 1700 a 2000 = 300

 

Por tantas y tantas edades ha pasado este trozo de tierra que conocemos como península ibérica, y quien escribe, que es aficionado a estas cosas, las ha tomado como motivos para unas cuantas novelas que se detallan muy por encima.

 

Dios conmigo sucede en la Edad Media y cuenta lo siguiente:

Un personaje ficticio –Ramón el calatravo– narra su existencia entera, que se cumplió a caballo de los siglos XII y XIII. Aprendiz de cantero, agricultor, herrero, siervo, soldado, señor de la guerra y constructor de catedrales góticas, desde el cenobio que habitó en las postrimerías de su vida rememora los lances que el albur le llevó a contemplar, entre los que descuellan la batalla de Alarcos y la de La Nava de la Losa, episodios que han pasado a la historia con letras mayúsculas.

Bereberes, traficantes, castellanos, reyes, ángeles y demonios, bailarinas y juglares, nobles y siervos, caballeros y labradores, gente de armas y de letras, dromedarios, sabuesos, simios, alanos, mulos y corceles y otros muchos animales que sería excesivo citar, componen la multitud que poblaba el mundo que le tocó vivir como uno más de los eslabones de la inagotable cadena de la humanidad, aquella que entre cerradas nieblas persigue fantasmas para concluir con las célebres palabras que dicen, ¡vanidad de vanidades…!, todo es vanidad.

Ojos azules es un compendio de episodios diversos que llevan desde la prehistoria hasta los tiempos actuales. Sus sucesivos protagonistas son descendientes unos de otros y tienen rasgos en común, como los ojos azules… En este libro aparecen los cazadores de las llanuras, los sumerios, fenicios, romanos y bárbaros de que nos habla la historia…, y todos ellos narrando su particular peripecia. Surgen las aldeas neolíticas, las ciudades antiguas, los oscuros bosques de la edad de las tinieblas (el mediœvo), los dieciochescos salones de la Venecia de Vivaldi… y los tiempos modernos. Y a guisa de ejemplo, este es el final de uno de los capítulos, que tiene como escenario la segunda cruzada:

Todos me miraron con interés, pues el comadreo era la ocupación más usual en el círculo en que me movía.

–Pues señores, ello es que me llaman el elefante… –e hice una marcada pausa–, lo cual se debe a que el alfil del ajedrez, personaje que siempre está al lado de los reyes, simboliza al elefante, ese animal que, incluso hoy, aún se utiliza en algunos ejércitos.

–¿No lo sabían ustedes? –inquirí triunfante de la curiosidad despertada, y tras contemplar los rostros de quienes me rodeaban, proseguí.

–Pero también a que en semejante juego –y allí entorné los ojos y bajé la voz– esta figura siempre se mueve en diagonal, es decir, torcidamente… –e hice hincapié en la palabra, porque el vocablo me satisfacía en lo más hondo y me reafirmaba en ciertos indicios que al vuelo había pescado acerca del aprecio que tan altas personas me profesaban, pues no me cabía duda de que aquellos torcidos manejos resultaban para ellos de suma utilidad.

–Pero aún hay algo más –continué ante el interés que leía en las caras–. ¿Saben ustedes cómo se me conoce también en ese eminente lugar que ocupan los poderosos?

El silencio se hizo en el grupo.

–¡Terrorista! –dije sin que un solo viso de temblor asomara a mi ambigua voz–. ¿Quieren creerlo…? Terrorista… Ese es el enigmático apelativo que las personas encumbradas añaden incomprensiblemente a mi afecta persona. Y ahora, díganme ustedes, señores míos que me escuchan: ¿sabe alguno de los que me rodean lo que significa semejante vocablo?

A Isidora no la he vuelto a ver, pues ya no me resulta necesario su concurso dado que mi situación está firmemente asentada. A lo que le dejé, que lo bautice como Jesús, pues con la voz de su nombre fue concebido. Ahora estoy ocupado con negocios más altos, y pocas cuestiones me pueden distraer de ellos. Mi señora ha faltado una vez más al respeto a su marido, el rey tonto, y allí soy necesario, ineludible. ¿Qué será lo que los reyes y sus consejeros encuentran en mi encogida persona? A veces se me figura desempeñar el desairado papel del santo Bernardo, que quedó atrás debido a su mala salud, pero mis pretensiones no son tan altas. Me maravilla pensarlo, y sólo se me ocurre una explicación: el rey es de madera, una con esmero labrada pieza del complicado juego que se dilucida en el entramado universal. No así la reina, esa avispada jovencita aquitana que, como su homónima, recorre las líneas sin que nadie pueda ponerle coto y presume de las gracias de que Dios la dotó ante cualquier galán que le salga al paso.

Y por último, he aquí El viaje del morisco, del que, entre otras cosas, se dice lo siguiente:

Juan Rui de Velasco, antes llamado Abenasar, es un personaje del 1600 gaditano. Traficante, contrabandista, músico, fabricante de salmueras, coleccionista de arte…, sus actividades se extienden por las orillas de ambas Indias, las orientales y las occidentales. Con el apoyo de influyentes personajes entra en el negocio de los transportes terrestres, que entonces comenzaban de la mano de una familia judía favorecida por el rey, los Taxis, y de esta forma, para reconocer el terreno, se embarca en un viaje que le lleva a recorrer la península ibérica de sur a norte.

Juan Rui de Velasco tomó largas notas durante su transcurso, y de esta forma dejó escrito:

En la amurallada población de Astudillo, mediado el mes de julio del año del Señor de MDCI.

Es de noche, y en las profundidades de una posada polvorienta, a la luz de un candil de aceite perfumado enarbolo la pluma y anoto lo que sigue:

———————————————–

Aparte de lo anterior traigo también unos

LUGARES DE LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA

para que se vea cómo es hoy este país:

Película sobre la España actual que se puede ver aquí: https://youtu.be/1fenD06sYyc

Lo mismo, pero las fotos en sí, sin película (y sin música), también se pueden ver: AQUÍ.

Otros paisajes españoles diversos pueden verse AQUÍ.

Y además ESTO, que es sólo para elegidos.

Fotos históricas (2)

Etiquetas

, , , , , ,

Más fotos de tiempos remotos, o de lugares de tiempos remotos.

Así debían de ser las viviendas celtíberas anteriores al siglo IV a.C.

Teatro romano de Mérida (Badajoz), del siglo I a.C.

Ciudad minera romana de Cástulo (Jaén)

Fortaleza califal de Gormaz (Soria). Siglo X.

Ayuntamiento de Cantavieja (Teruel) Siglo XIV.

Retención del canal de Castilla, construido en el siglo XVIII.


Y aparte de lo anterior traigo también unos

LUGARES DE LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA

para que se vea cómo es hoy este país:

Película sobre la España actual que se puede ver aquí: https://youtu.be/1fenD06sYyc

Lo mismo, pero las fotos en sí, sin película (y sin música), también se pueden ver: AQUÍ.

Otros paisajes españoles diversos pueden verse AQUÍ.

Y además ESTO, novelas históricas y no tan históricas, aunque sólo para elegidos.

GRATIS: La aventura parte tercera

Etiquetas

, , , , , , ,

Desde hoy, 1 de abril, hasta el 5, viernes, para celebrar la primavera, que parece que viene buena, se puede descargar GRATIS este libro: https://www.amazon.es/dp/B07P2P775Y

Se trata de la tercera parte de la grandiosa aventura de las luces azules, cuando la negra está en el fondo del mar, Eduguá se compra un catamarán sumergible y el cachalote habla con los extraterrestres de cosas que sólo entienden los ilustrados. 

Esto por lo que se refiere al libro, pero además

traigo también unos

LUGARES PARA PASAR EL RATO

 

Película sobre la España actual que se puede ver aquí: https://youtu.be/1fenD06sYyc

 

Lo mismo, pero las fotos en sí, sin película (y sin música), también se pueden ver: AQUÍ.

 

Otros paisajes españoles diversos pueden verse AQUÍ.

 

Y además ESTO, que es sólo para elegidos.

 

 

Fotos históricas (1)

Etiquetas

, , , , , ,

En España quedan multitud de restos de eras pasadas. Estas son fotos de unos cuantos:

Ciudad ibero celta romana de Cabezo de Alcalá,

en Azaila (Teruel). Siglo III a.C.

Puente romano de Alcántara (Cáceres) Siglo II.

Arco romano de Medinaceli (Soria) Siglo II. Así se debían de ver los Campos Góticos en el siglo VII.

La Alhambra de Granada (siglo XIII)

Monasterio de El Escorial (siglo XVI) Corral de comedias de Almagro (Ciudad Real) (Siglo XVII)


Aparte de lo anterior traigo también unos

LUGARES DE LA ESPAÑA CONTEMPORÁNEA

para que se vea cómo es hoy este país:

Película sobre la España actual que se puede ver aquí: https://youtu.be/1fenD06sYyc

Lo mismo, pero las fotos en sí, sin película (y sin música), también se pueden ver: AQUÍ.

Otros paisajes españoles diversos pueden verse AQUÍ.

Y además ESTO, novelas históricas y no tan históricas, aunque sólo para elegidos.

Ya está en el mercado

Etiquetas

, , , , ,

Ya ha aparecido la tercera parte de La aventura de las luces azules, la gran aventura que ando publicando desde hace meses. Esta no es una aventura en broma, no, que nadie lo piense, buena prueba de lo cual es que en esta tercera entrega la negra se va al fondo (del mar, y no la pueden sacar); el astronauta, que es hijo de un chino que inventó un aparato para cortar las tortillas redondas en la cantidad de trozos que uno desee, se queda colgado en órbita solar, y lo que es más: que Eduguá y el cachalote (en negrita los protagonistas principales de este ingente cuento, 800 páginas) establecen al fin contacto mediante las ondas telepáticas, lo que los pone en comunicación con los que nos miran desde las estrellas.

¿Que con semejantes mimbres no se puede escribir una novela? Eso lo dirá usted. Yo la escribí hace años, y me parece que ha llegado el momento de que vea la luz, y para que se advierta que, como decía, esto va en serio, pongo un trozo del texto. Cada uno que piense lo que quiera.

LA PETICIÓN

Eudoxio, que fue quien me presentó a los exteriores, una noche, en mitad de uno de nuestros coloquios, me dijo, habla con ellos, si quieres, y acto seguido ante mí se desplegó un gran campo lleno de flores blancas y amarillas en sustitución de sus policromadas postales marinas.

Sí, fue Eudoxio quien me introdujo. Estaba hablando conmigo y de repente dijo, habla con ellos, si quieres. Yo le contesté, ¿con quiénes?, y él me dijo, con los que nos observan desde la estrella, este es el momento, ¿no querías conocerlos?, y tal y como iba diciendo, una enorme llanura pintada del más puro verde de la clorofila se desplegó ante mis ojos, el mar y sus azules aguas dejaron paso a la hierba de primavera.

Una nueva voz, una voz sin forma, dijo, hay una fuerza que actúa coordinando células, es la vida, pero hay otros fenómenos en los que se coordinan otras clases de objetos. Por ejemplo, las bandadas de pájaros que dibujan ondas en el cielo. ¿Tú crees que eso no significa nada? Hay fuerzas en este Universo que vosotros no conocéis. Sí, hay muchas, hay muchísimas, pero aún hay otras sobre las que ni siquiera nosotros sabemos una palabra. Sólo sabemos que existen, lo que es estadística pura, una de las infinitas aplicaciones del principio de mediocridad. ¿Por qué alguien iba a saberlo todo? Eso no ha sucedido nunca ni nunca sucederá. Nosotros somos unos recién llegados a esta grandiosa obra que se representa en el Teatro Universal. Acabamos de llegar a este escenario, tenemos un papelito aquí abajo, pero de lo demás no sabemos nada. El decorado, ¿quién lo ha dibujado?, ¿quién lo ha construido? ¿Y los trajes…? Del conjunto de la obra, y no quiero ni hacer mención a lo que pueda suceder en el tercer o cuarto acto, de eso no tenemos ni idea. Además, nos han prohibido hacer milagros. Todos los seres deben recorrer su propia senda. No hay atajos en el camino de la evolución de la materia.

Eudoxio, en una ocasión anterior, me había dicho: ellos no se sujetan a modas, están muy lejos de las pasajeras formas que a vosotros os resultan familiares, así que cuando los oigas te costará entenderlos, y sin embargo yo lo comprendí perfectamente, porque que nosotros no sabemos nada, resultaba evidente, y que en los caminos de la evolución no hay atajos, también.

El verde campo centelleó entonces con el nacimiento de nuevas flores. No fueron muchas. Eran rosas y moradas y entonaban muy bien con las blancas y amarillas, lo que parecía algo del gran Renoir. Mi curiosidad iba en aumento, o a lo mejor no era pura y simple curiosidad. Quizá tuviera más que ver con la natural admiración que seres superiores te pueden producir, porque, ¿quién es responsable de lo que hace en sueños? Las palabras, ¿salieron de mi boca o de mi mente? Me oí decir,

–¿No podría verle yo a usted, esa voz que habla?

–Sí, no hay ningún inconveniente.

La excitación que me produjo semejante anuncio, aunque estaba casi dormido, fue semejante a las que, causadas por hechos excepcionales y en contadísimas ocasiones, experimentamos en nuestra vida consciente, y de lo que sucedió después resulta difícil hablar, aunque ya no parecía un sueño. Aquello no era ya una postal como las de Eudoxio, una postal policromada y tridimensional. La nueva visión estaba tan conseguida en todos sus detalles que hasta el viento te daba en la cara. No era como si estuvieras allí, sino que lo que sucedía es que estabas allí, en el lugar en que ellos te colocaban. Una bruma lechosa, que descansaba sobre el gran pajonal repleto de flores de colores diversos, empezó a tomar variadas formas, mientras allá atrás, al fondo, se pintaban montañas lejanas y un cielo azul pleno de casi inmóviles cúmulos humildes… Bueno, un paisaje muy bonito, mucho mejor que una de esas animaciones con que se deleitan los viajeros del superrealismo, una visión tan completa que yo me pregunté, ¿qué es esto?, parece un paisaje terrestre, y luego la bruma empezó a tomar variadas formas.

El aire me seguía dando en la cara como cuando estás en el campo, y por el fondo apareció caminando una chavala, es decir, una mujer. ¿Quién era? ¿Era la abuela…? No sé. A veces también parecía Sandy, mi maravillosa sobrina inglesa que me guiñaba un ojo como sólo ella sabía hacer, o Nosara cuando fue pequeña mayor, porque aquello que venía hacia mí era una niña mayor, aunque esto quizá sea decir mucho, hablar con contrasentidos… O a lo mejor era una mayor pequeña, de las que también hay, yo he conocido a algunas –la verdad es que es una lástima que se hagan mayores; de pequeñas entienden todo, y luego esa facultad se difumina en el fondo gris de la vida–, pero fuera quien fuese venía hacia mí y me miraba. Y también podría ser la jefa, ahora que me fijaba, porque tenía su misma cara…, y aquello que llevaba entre las manos…

(Este libro se puede ver AQUÍ.)

———————————————–

Aparte de lo anterior, y para los ágrafos (es decir, los que en la palabra escrita no son capaces de ver imágenes), traigo también unos

LUGARES PARA PASAR EL RATO

Película sobre la España actual que se puede ver aquí: https://youtu.be/1fenD06sYyc

Lo mismo, pero las fotos en sí, sin película (y sin música), también se pueden ver: AQUÍ.

Otros paisajes españoles diversos pueden verse AQUÍ.

Y además ESTO, que es sólo para elegidos.