-
Esta, seguramente, era una visión habitual para las personas que vivieron en la meseta castellana durante el siglo XII. Encerrados en una fortificación y siempre ojo avizor a lo que desde más allá del horizonte pudiera aparecer, pues se debía permanecer presto ante las indeseadas visitas de las huestes enemigas, ávidas de robar ganado y quemar cosechas, cuando no de llevar a cabo desenfrenados asaltos y otras contingencias aún más luctuosas…
(La foto está hecha en el Parador Nacional de Trujillo, provincia de Cáceres).
Aún no hay comentarios
Aún no hay comentarios.
RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack
Deja un comentario

